La primera carta de la humanidad

Querido Hijo:

En estos días he estado tan angustiada que ya no sabia a que recurrir, por eso tomé la desición de
plasmar en un pedazo de esto que popularmente llaman papel, todo lo que está pasando por mi mente.

Entre pensar y pensar se me crea un vacío en el interior, porque, Qué decirte? a ti que supones serás tan glorioso, a ti que vienes en representación de un futuro esperanzador para mí y para muchos, pero solo aquellos que crean realmente en tí.

Hijo, pero cómo llamarte hijo? si sólo te llevare dentro de mi como una maleta a su relleno, si nisiquiera estoy consciente de dónde has venido tú. Si sólo haz llegadoa mí formando parte de una
serie de sucesos inesperados.

Todos me acusan de cometer actos qe desconosco por completo. Sólo José me acompaña, pero tengo la seguridad en mi interior de que esto que estoy haciendo es por un bien mayor aunque ahora todo se vea como un problema.

El ángel que se me presentó lleno de esplendor me ha dicho que debo de recibirte con alegría y esperanza, y así lo hago. Aquí te espero con el deseo de poder darte todo lo que necesites, no poseo muchos bienes materiales, pero espero que el amor sea suficiente, de eso sí que tengo mucho.

Tu madre.
María

Dulcesaurio.

~ por cuentosaurio en Agosto 28, 2007.

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